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Mensajes amenazantes, intimidatorios, para poner en ridículo, etc. Son ejemplos de casos de ciberacoso que sufren muchos menores. ¿Qué puedes hacer como padre si tu hijo está sufriendo acoso? ¿Y si es él el ciberacosador?

Prevención y detección del ciberacoso

La Generalitat de Catalunya ha elaborado una guía sobre el ciberacoso donde podrás encontrar información y recursos para saber qué es, cómo detectarlo si tu hijo lo sufre y cómo colaborar para hacer frente al problema. En el contexto familiar, la relación que se establece entre padres e hijos y la educación que estos reciben influyen de manera determinante en las relaciones que los niños tienen con sus compañeros.

 

¿Qué es el ciberacoso?

El ciberacoso entre iguales o ciberacoso escolar es el acoso que se realiza mediante herramientas tecnológicas, es decir, cuando un niño o un joven es agredido psicológicamente, de manera continuada en el tiempo, por uno o varios individuos, utilizando Internet, móviles, etc.

Además de por los medios tecnológicos utilizados, el ciberacoso se caracteriza por otros aspectos importantes a considerar:

  1. El acceso ilimitado a las víctimas: en cualquier lugar y a cualquier hora.
  2. El anonimato: es muy fácil esconder la propia identidad e, incluso, hacerse pasar por otra persona.
  3. La rapidez y la inmediatez en el impacto y la difusión de la agresión.
  4. El elevado número de posibles "espectadores".
  5. La persistencia de la agresión, ya que una imagen o un comentario colgados en Internet pueden perdurar toda la vida.
  6. El agresor no percibe los daños que ha causado ni puede controlar su alcance, y esto le dificulta saber cuándo debe parar.

Además el grooming puede ser considerado como un delito englobado dentro del denominado exhibicionismo y corrupción de menores, regulado expresamente en los artículos 185, 186 y 189 del Código Penal

¿Qué conductas se consideran ciberacoso?

Hay varios tipos de agresión que se pueden considerar ciberacoso:

  • Amenazas directas: llamar o enviar mensajes amenazantes o desagradables por correo electrónico, sms, mms...
  • Sustracción de contraseñas o suplantación de identidades: hacerse pasar por otra persona en los chats, entrar en el correo electrónico de otra persona utilizando su contraseña, alterar mensajes de la víctima...
  • Publicación en blogs y fotologs: publicar fotografías reales o trucadas con comentarios ofensivos, escritos despectivos e insultantes...
  • Envío de fotos, archivos de sonido (podcast) o vídeos por e-mail, sms o mms: registrar hechos a escondidas o contra la voluntad de la víctima, grabar agresiones, alterar fotografías digitalmente...
  • Publicación de encuestas en Internet: editar encuestas en Internet con voluntad de hacer daño. Como ejemplo, preguntas del tipo: “¿quién es la más gorda del instituto?” o “¿quién tiene las orejas más grandes del instituto?”.
  • Exclusión social: privar a la víctima del acceso a chats o redes sociales.
  • Mal uso de juegos multiusuario: utilizar estos juegos para insultar o amenazar, hacer uso de un lenguaje obsceno o agresivo...
  • Envío de programas basura o virus (spam): suscribir a la víctima a determinadas páginas para que reciba correo basura o spam. Estos pueden provocar la saturación del buzón de correo de la víctima y la de los contactos, o la entrada de virus que pueden dañar el ordenador en cuestión.
  • Suscripción a listas de actividades de adultos: listas de pornografía, de apuestas de juego, de apología de la violencia...


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- ¿Qué puedes hacer como padre si tu hijo está sufriendo acoso?

  • Reacciona con calma; es bueno que le escuches, le tranquilices y le des apoyo.
  • Ofrécele ayuda y cariño para que recupere la autoestima y la confianza en sí mismo.
  • Dedica tiempo a sentarte y hablar con él; es importante que perciba que valoras el esfuerzo que hace para superar el problema.
  • Procura no transmitirle tu preocupación, pero sí el interés por el problema y por encontrar una solución.
  • Pregúntale directamente si ha tenido algún problema y si le ha pasado otras veces.
  • Dale confianza. Demuéstrale que su problema también es el tuyo y que os ocuparéis del asunto juntos.
  • Si es el caso, evita de entrada reñirle por el mal uso que ha hecho de Internet o del móvil. Probablemente, estará muy afectado y necesitará tu apoyo. Más adelante podrás incidir en las recomendaciones sobre el uso del móvil y del ordenador.
  • Hazle ver que la situación no es culpa suya. Nadie se merece ser maltratado.
  • Evita decirle qué es lo que harías en su lugar. Debes tener presente que cada joven tiene un ritmo diferente y es necesario respetarlo. Si no, se sentirá más inseguro.
  • Planifica y ejecuta conjuntamente las acciones.
  • Anímale a que salga con los amigos y haga nuevas amistades, y también a que desarrolle alguna afición que realmente le guste.
  • Disminuye la frecuencia y la intensidad del uso de Internet y del móvil. Si lo crees oportuno, ordena una privación temporal.
  • Potencia la seguridad:
    • Cambia con tu hijo la dirección y contraseña del correo electrónico.
    • Bloquea el antiguo correo y no difundas la nueva dirección.
    • Bloquea las llamadas entrantes de determinados números telefónicos.
  • En caso de que conozcáis al agresor, insiste para que tu hijo no tome represalias y evita enfrentarte con él o con sus padres.
  • Haz que entienda que evitar una respuesta agresiva no es ser un cobarde sino tener una actitud inteligente.
  • Anímale a que denuncie la situación al tutor o a algún otro profesional del centro que sea de confianza. Estarás favoreciendo su capacidad para hacer frente a los problemas.
  • Es muy importante que pidas una entrevista con el tutor del centro, que le informes del problema y que realicéis el seguimiento de la situación.
  • Valora también la posibilidad de que tu hijo reciba ayuda psicológica que le ayude a superar esta situación.
  • En caso de que la situación sea muy grave, guarda pruebas, como los sms, los mms, los mails, etc. recibidos.

 

- PAUTAS PARA SU PREVENCIÓN

  • Involucrarse en el uso que los menores hagan de Internet
  • Instalar ordenadores en zonas comunes
  • Establecer un horario al uso de Internet y del ordenador  
  • Impulsar el uso responsable de la cámara web

Uso de imágenes ya que para niños y adolescentes esta es su principal vía de presentación ante los demás.

  • Usar seudónimos o nicks personales, empleando así una identidad digital que no interfiera en la seguridad de la vida personal y profesional.
  • Ser cuidadoso con los datos personales que se publican, en especial con los contenidos audiovisuales y/o gráficos, que pueden poner en juego la privacidad e intimidad.
  • No aceptar ni agregar como contacto a desconocidos, y asegurarse de que la persona a la que se va a agregar como contacto es realmente un conocido.
  • Evitar el envío de imágenes o vídeos a usuarios en los que no se confía. En caso de que un contacto desconocido intente involucrarse muy pronto en nuestra vida social y al poco tiempo solicite que se le envíe una foto o encender nuestra cámara web, es aconsejable desconfiar y cerciorarse de cuáles son sus verdaderas intenciones.
  • No aceptar ni agregar como contacto a desconocidos  

Si una situación de riesgo se mantiene o empeora, contáctese con la Brigada de Investigación Tecnológica de la policía:  denuncias.pornografia.infantil@po licia. es o 915 822 753.

 

- SI TU HIJO REALIZA EL ACOSO

Si detectas que tu hijo tiene un comportamiento de ciberacoso hacia un compañero, le tienes que hacer entender que su conducta es inaceptable y puede acarrear consecuencias graves. En este sentido, el castigo es una medida necesaria, pero debe ir acompañado de otras medidas que le ayuden a cambiar su comportamiento. Para ello, proponemos:

  • Reacciona con calma y dedica tiempo a sentarte y hablar con tu hijo.
  • Comunícale la necesidad de detener inmediatamente la agresión y, si lo crees oportuno, ordena una privación temporal del uso del móvil, Internet...
  • Pregunta directamente a tu hijo qué está pasando y si se había comportado de esa manera anteriormente.
  • Haz que se dé cuenta de que está haciendo daño a un compañero y de que el impacto de sus acciones puede ser muy grande a nivel global y a lo largo del tiempo.
  • Interviene y controla para que se detenga la conducta agresiva.
  • Ofrécele ayuda y afecto y hazle sentir que valoras el esfuerzo que hace para enfrentarse al problema y trabajar para superarlo.
  • Facilita y exige que pida disculpas y repare el daño.
  • Reflexiona con él sobre las consecuencias personales, sociales y legales en caso de continuar con su conducta agresiva.
  • Ayúdale a encontrar maneras positivas de relacionarse con los demás.
  • Establece el compromiso de hacer un uso responsable del móvil y del ordenador y pactad las normas que faciliten su buen uso, valorando también la restricción de la utilización de estas tecnologías.
  • Trabaja conjuntamente con el tutor de tu hijo para ofrecerle recursos que le permitan mejorar la conducta y las relaciones con los compañeros.
  • Valora también la posibilidad de que reciba ayuda psicológica que le ayude a superar esta situación.

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